HORACIO HIDROVO PEÑAHERRERA, Santa Ana- Manabí - Ecuador (1931), sin duda alguno de los mas grandes de la poesía contemporánea universal. Tuve la suerte de conocerlo y degustar de su amistas y cordialidad a partir del I Festival Internacional de Poesía “Rigoberto Meza Chunga”, realizado en Tumbes, mi ciudad natal, en diciembre del 2007.
Horacio Hidrovo, no solo es un genio de la poesía, lo es también de la cordialidad, de la amistad, en su corazón brilla siempre la ternura y su mano esta siempre presta al saludo y al consejo y orientación, sobre todo cuando se trata de poetas jovenes, en la imagen con el joven poeta Carlos Dané, nueva promesa de las letras en Cajamarca.
Profesor de literatura de
Ha publicado entre otras, las siguientes obras: “Vivir en Amor” (poesía), “Los Pájaros son Hijos del Viento” (poesía), “Los Trenes de
Durante su trayectoria ha obtenido diversos premios y reconocimientos destacando entre ellos el Premio Nacional Benjamín Carrión / Condecoración Nacional al Mérito Literario (Gob. de Oswaldo Hurtado). Condecoración Eloy Alfaro de Manabí. Es Premio Nacional de Cultura, bajo diversos gobiernos ecuatorianos; etc. etc. En el 2003 y en su ciudad natal, Santa Ana, fue condecorado como Miembro de Honor con Medalla de Oro, por
Les presente dos de sus poemas, por sus comentarios y aportes les estaré muy agradecido.
MI EDAD SIN EDAD ¿Qué cuántos años tengo? Exactamente los vividos. No sé cuántas noches de embriagarme con guitarra bohemias, de beberme en tragos largos los amaneceres, de ver como los muelles se quedan sin mástiles. Soy un hombre sin edad que aborrece la prisa del tiempo y la tortura de los calendarios. A veces niño, otras asomado en los ventanales del ocaso, también un atleta sin sitio de llegada. Un hombre para seguir viviendo, para beber el vino dulce de tu piel y arañar con ternura los cuatro puntos cardinales de tu cuerpo.
EL PELOTON FRENTE A Esta corbata me asfixia.
Quisiera subir a un tren y conocer ciudades.
Si eso fuera posible, tener un nombre para mí mismo.
Luego beberme todos los idiomas de la tierra.
Caminar en medio de la multitud
sin que nadie distinga mí rostro.
No perdería el tiempo en mirar rascacielos.
Me sentaría en sus colinas
y preguntaría a la gente por sus héroes honestos.
Conocería más niños.
Golpearía las puertas de las casas proletarias.
Pero no es menos cierto
que este siglo nos amarra las ansias
v el sistema se nos lleva el alma.
Cada hombre vigila a otro hombre.
No somos libres ni en los amaneceres,
v el tiempo computado
nos impide ver el vuelo de los pájaros.
¡Que nos dejen en paz!
Que nos dejen con nuestros libros
v con nuestros árboles
y con las rosas rojas
y con el pedazo de tierra que nos toca.
¡Llévense lo demás!
Llévense las minas y todas las industrias;
la plusvalía de los terrenos,
los mejores almacenes de las ciudades;
los automóviles con asientos convertibles.
Pero déjennos un sitio donde crezcan los árboles.
Eso sí, cuando hayamos crecido lo suficiente.
Cuando las raíces de los árboles
descansen en las raíces de los siglos.
Cuando tengamos edades en el rostro,
todo será nuestro.
Repartiremos el pan con el canto de los pájaros
y el aire puro ensanchará nuestros pulmones.
Si no llueve
se mueren los niños campesinos.
Nadie sabrá nunca en qué sitio cayeron
Como los pájaros.
¿Conocéis el cementerio de los pájaros?
El alma de los pájaros se queda en las raíces del viento.
Por eso siguen cantando
y son los arquitectos de todas las auroras.

Maestro, qué bueno es para el alma tanta bella poesía. Exelente por su contenido y mensaje.
quisiera el poema cancion de las voces infinitas gracias
x fa la nesecitooooooooo
CANCION DE LAS VOCES INFINITAS, es un maravilloso poema de HORACIO HIDROVO VELASQUEZ, el padre de HORACIO HIDROVO PEÑAHERRERA. Sólo esta aclaración.
Horacio pueblo, Horacio camino.
Al poeta, al artista, al que capta y tansforma la palabra en versos para
llenar los sentidos con agradables sensaciones que permiten transmutar
el alma a tarvés de la magia de su poesía
Miryan