HORACIO HIDROVO PEÑAHERRERA, Santa Ana- Manabí - Ecuador (1931), sin duda alguno de los mas grandes de la poesía contemporánea universal. Tuve la suerte de conocerlo y degustar de su amistas y cordialidad a partir del I Festival Internacional de Poesía “Rigoberto Meza Chunga”, realizado en Tumbes, mi ciudad natal, en diciembre del 2007.

Horacio Hidrovo, no solo es un genio de la poesía, lo es también de la cordialidad, de la amistad, en su corazón brilla siempre la ternura y su mano esta siempre presta al saludo y al consejo y orientación, sobre todo cuando se trata de poetas jovenes, en la imagen con el joven poeta Carlos Dané, nueva promesa de las letras en Cajamarca.

Profesor de literatura de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. Director de Cultura de la misma Universidad. Poeta y Narrador. José Guillermo Vargas Presidente Nacional de la Casa del Poeta Peruano, respecto a su obra poética manifiesta: “Su poesía tiene el encanto del cristal burilado y el sonido de un campanario loco en lluvia de estrellas. Capta la belleza muda de las cosas, que sólo él puede sentir y explicar”.

Ha publicado entre otras, las siguientes obras: “Vivir en Amor” (poesía), “Los Pájaros son Hijos del Viento” (poesía), “Los Trenes de la Infancia” (poesía). Asimismo ha participado en eventos internacionales en: Brasil, Alemania, Colombia, México, Perú, Cuba, Venezuela, Uruguay, etc. Ha convertido su casa de campo en un museo en donde se puede apreciar gran parte su obra y de su intenso trajinar no solo en el campo de la poesía, sino de la cultura en general. En la foto de la izquierda con poetas de diversas paises visitando su casa de campo. en la foto de la derecha en un abrazo fraterno con su hijo, y los poetas peruanos Hugo Noblecilla y Luis Castillo en la ciudad andina de Bambamarca - Perú.

Durante su trayectoria ha obtenido diversos premios y reconocimientos destacando entre ellos el Premio Nacional Benjamín Carrión / Condecoración Nacional al Mérito Literario (Gob. de Oswaldo Hurtado). Condecoración Eloy Alfaro de Manabí. Es Premio Nacional de Cultura, bajo diversos gobiernos ecuatorianos; etc. etc. En el 2003 y en su ciudad natal, Santa Ana, fue condecorado como Miembro de Honor con Medalla de Oro, por la Casa del Poeta Peruano en base a su excelencia literaria y extraña ingeniería en la creación de puentes de entendimiento entre los pueblos latinoamericanos y en el VI Encuentro Internacional de Poetas desarrollado en agosto del presente año en la ciudad de Manabi, fue reconocido por unanimidad como Maestro de las Artes y la Amistad. En la foto se aprecia recibiendo dicho reconocimiento de manos del artista plástico de Perú Leonardo Casimiro, poeta Patricia Suloaga de Chile y Alcalde Santa Ana.

Les presente dos de sus poemas, por sus comentarios y aportes les estaré muy agradecido.

MI EDAD SIN EDAD

¿Qué cuántos años tengo?

Exactamente los vividos.

No sé cuántas noches

de embriagarme con guitarra bohemias,

de beberme en tragos largos los amaneceres,

de ver como los muelles se quedan sin mástiles.

Soy un hombre sin edad

que aborrece la prisa del tiempo

y la tortura de los calendarios.

A veces niño,

otras asomado en los ventanales del ocaso,

también un atleta sin sitio de llegada.

Un hombre para seguir viviendo,

para beber el vino dulce de tu piel

y arañar con ternura

los cuatro puntos cardinales de tu cuerpo.

EL PELOTON FRENTE A LA LIBERTAD

Esta corbata me asfixia.
Quisiera subir a un tren y conocer ciudades.
Si eso fuera posible, tener un nombre para mí mismo.
Luego beberme todos los idiomas de la tierra.
Caminar en medio de la multitud
sin que nadie distinga mí rostro.
No perdería el tiempo en mirar rascacielos.
Me sentaría en sus colinas
y preguntaría a la gente por sus héroes honestos.
Conocería más niños.
Golpearía las puertas de las casas proletarias.
Pero no es menos cierto
que este siglo nos amarra las ansias
v el sistema se nos lleva el alma.
Cada hombre vigila a otro hombre.
No somos libres ni en los amaneceres,
v el tiempo computado
nos impide ver el vuelo de los pájaros.
¡Que nos dejen en paz!
Que nos dejen con nuestros libros
v con nuestros árboles
y con las rosas rojas
y con el pedazo de tierra que nos toca.
¡Llévense lo demás!
Llévense las minas y todas las industrias;
la plusvalía de los terrenos,
los mejores almacenes de las ciudades;
los automóviles con asientos convertibles.
Pero déjennos un sitio donde crezcan los árboles.
Eso sí, cuando hayamos crecido lo suficiente.
Cuando las raíces de los árboles
descansen en las raíces de los siglos.
Cuando tengamos edades en el rostro,
todo será nuestro.
Repartiremos el pan con el canto de los pájaros
y el aire puro ensanchará nuestros pulmones.
Si no llueve
se mueren los niños campesinos.
Nadie sabrá nunca en qué sitio cayeron
Como los pájaros.
¿Conocéis el cementerio de los pájaros?
El alma de los pájaros se queda en las raíces del viento.
Por eso siguen cantando
y son los arquitectos de todas las auroras.